Conoce siete mitos y verdades asociados a la esterilización animal
En el Perú, el 51.7% de los hogares peruanos tiene al menos un perro, cifra que
alcanza el 64.4% en zonas rurales 1 , sin embargo, se estima que más de seis millones de canes y gatos
viven en las calles, expuestos a enfermedades, accidentes y abandono 2 . Esta población sin vigilancia
sanitaria puede convertirse en una fuente de patologías que se transmiten de animales a personas,
como la rabia, o de infecciones parasitarias, por ejemplo, el ascaris y la toxoplasmosis. Frente a este
escenario, el país cuenta desde 2021 con una ley 3 que declara de interés público la esterilización de
mascotas e incorpora la práctica en la política nacional de salud pública, vinculando a gobiernos
regionales y locales en programas de control poblacional.
En ese marco, es crucial aclarar las creencias más comunes que aún generan dudas en los dueños. “A
menudo se piensa que este procedimiento afecta la salud o el comportamiento, sin embargo, no es solo
una cirugía, es una decisión ética que forma parte importante de la tenencia responsable. Tener una
mascota implica compromisos como alimentación adecuada, atención especializada, vacunación,
control reproductivo, identificación, un entorno seguro y cuidado afectivo, y la esterilización es una
pieza fundamental en ese conjunto”, asegura María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina
Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur.
En términos de salud, la esterilización también contribuye a prevenir algunas infecciones y
enfermedades asociadas a órganos y hormonas reproductivas. Además, ayuda a disminuir conductas
como el escapismo o la agresividad por competencia sexual 4 .
Con el objetivo de orientar a los dueños y promover una decisión informada, la decana comparte y
desmitifica siete creencias frecuentes sobre la esterilización, explicando qué dice la evidencia, los riesgos
reales existen y los aspectos que deben considerarse según la edad, el sexo y el estado de salud de cada
mascota:
- Mito: la mascota aumentará de peso luego de ser intervenida.
Realidad: aunque los cambios hormonales pueden reducir ligeramente el metabolismo de un
animal de compañía, este no es un resultado directo de la cirugía, tienden a ocurrir cuando las
mascotas consumen más calorías de las que queman. - Mito: el perro o gato es demasiado joven para ser realizarle este procedimiento.
Realidad: según el caso y con la indicación del médico veterinario, las gatas pueden
esterilizarse entre los 4 y 6 meses, mientras que en las perras de razas pequeñas entre los 6 y 8
meses y en las grandes a los 12 meses. - Mito: es mejor dejar que la mascota tenga un ciclo de celo y/o una camada.Realidad: se
puede evaluar el caso y, siguiendo las recomendaciones del especialista, es posible realizar el
procedimiento antes de que comience su etapa reproductiva, lo que contribuye a reducir el
riesgo de desarrollar tumores mamarios e infecciones uterinas, mientras que el hecho de iniciar
su periodo fértil en el que es capaz de tener crías no ofrece beneficios médicos o conductuales. - Mito: esterilizar o castrar es riesgoso o doloroso para el animal de compañía.
Realidad: dado que los animales sienten dolor a través de mecanismos similares al de los
humanos, se cuida mucho el suministro de anestesia para que la mascota esté lo más cómoda
posible, empleando técnicas modernas para su manejo que minimicen las molestias durante y
después de del procedimiento. - Mito: solo con la esterilización de hembras se previene la sobrepoblación.
Realidad: también es importante considerar la castración de machos por el papel que juegan
en la reproducción, ya que pueden engendrar docenas de camadas cada año y contribuir
significativamente al problema de la sobrepoblación de mascotas, así como reducir conductas
asociadas a las hormonas reproductivas (escapismo y agresividad por competencia sexual). - Mito: esta cirugía cambia la personalidad del animal de compañía.
Realidad: esta intervención no cambia el temperamento ni los niveles de energía del animal. El
procedimiento solo reduce los comportamientos impulsados por las hormonas, como marcar
territorio, vagar o mostrar agresividad. - Mito: esterilizar o castrar es antinatural y dañino.
Realidad: si bien en estas intervenciones se retiran los órganos reproductivos en los que se
suprime su capacidad de procreación, esto ayuda a prevenir enfermedades para tanto para la
salud de los animales como de las personas, del mismo modo regula la sobrepoblación de
mascotas, evitando camadas no planificadas.
De acuerdo con Velarde, “el rol del médico veterinario es crucial para guiar a los dueños hacia la
tenencia responsable, por tanto, la formación académica y la actualización profesional deben responder
a esta necesidad social, combinando la excelencia clínica con una perspectiva de salud pública. La
esterilización, la vacunación y la prevención son herramientas clave para mejorar la convivencia entre
personas y animales”.

