SALUD 

Altas temperaturas y ejercicio: Cinco claves para prevenir riesgos cardiovasculares en verano

Durante el verano, el incremento de la temperatura ambiental suele ir acompañado de una mayor actividad física y cambios en los hábitos alimenticios. Si bien mantenerse activo es
fundamental para la salud, el esfuerzo físico en contextos de calor intenso puede representar
un riesgo para la salud si no se toman las precauciones necesarias. En el Perú, las
enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte. Se estima que
ocurren más de 100 infartos al día, y cerca del 30 % de las personas afectadas fallecen antes
de llegar a un centro de salud, según el Ministerio de Salud.

“Condiciones como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, el colesterol
elevado, el estrés crónico, el sobrepeso y una alimentación inadecuada están directamente
relacionadas con el desarrollo de enfermedades del corazón. Identificarlas a tiempo y modificar
los hábitos diarios es fundamental”, señala el Dr. Julio Muñoz, Sub Gerente de Auditoría
Médica de Pacífico Salud.

El especialista explica que la actividad física sigue siendo una de las principales
recomendaciones para cuidar la salud cardiovascular; sin embargo, durante el verano es
necesario ajustar la rutina. Priorizar horarios con menor radiación solar, mantener una
hidratación adecuada y evitar el sobre esfuerzo resulta clave, sobre todo en personas que no
realizan ejercicio de manera regular o que presentan factores de riesgo cardiovascular.

En ese contexto, el Dr. Muñoz indica que reducir el riesgo cardiovascular implica incorporar
acciones concretas en la vida diaria:

  1. Realizar chequeos preventivos de manera regular: Los controles médicos permiten
    detectar a tiempo condiciones como hipertensión arterial, diabetes mellitus o alteraciones
    del colesterol, incluso cuando aún no presentan síntomas, lo que facilita un tratamiento
    oportuno y evita complicaciones mayores.
  2. Adoptar un estilo de vida saludable: Mantener una alimentación balanceada, rica en
    frutas, verduras y granos integrales, y baja en grasas saturadas, combinada con actividad
    física acorde a la condición de cada persona, es clave para proteger la salud del corazón.
    Especialmente para el adulto mayor, actividad física cardiovascular y de bajo impacto
    como la natación, es una gran alternativa.
  3. Manejar el estrés y abandonar hábitos nocivos: El control del estrés y la eliminación del
    consumo de tabaco contribuyen de forma significativa a disminuir el riesgo de
    enfermedades cardiovasculares.
  4. Dormir adecuadamente y respetar los horarios de descanso: La falta de sueño puede
    incrementar el riesgo de hipertensión, arritmias y alteraciones metabólicas asociadas al
    control del azúcar en la sangre. Dormir antes de las 11:00 p.m., entre siete a ocho horas
    por noche es fundamental para la salud cardiovascular.
  5. Cuidar la salud emocional y social: La soledad y el aislamiento social son factores de
    riesgo poco visibles que pueden afectar negativamente al corazón. Fomentar relaciones
    saludables y buscar apoyo emocional forman parte de una prevención integral.
    Finalmente, el especialista advierte que síntomas como mareos, palpitaciones, fatiga inusual,
    dolor en el pecho o dificultad para respirar durante la actividad física no deben normalizarse,
    especialmente en climas de alta temperatura. Ante cualquiera de estas señales, se recomienda
    suspender la actividad y buscar atención médica.

“Un enfoque preventivo no solo mejora la calidad de vida, sino que también reduce la carga de
enfermedades crónicas en la población. En Pacífico Salud estamos comprometidos en
fomentar una cultura de prevención”, concluye el Dr. Muñoz.

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