SALUD 

Menopausia y obesidad: nuevos estudios alertan mayor riesgo cardiovascular en mujeres y muestran avances en tratamiento

La menopausia no solo implica sofocos o cambios hormonales.

Nuevas investigaciones presentadas en el Congreso Europeo sobre Obesidad
(ECO 2026), realizado en Estambul, advierten que esta etapa puede
convertirse en un punto crítico para la salud de millones de mujeres al
favorecer el aumento de peso, la acumulación de grasa abdominal y un mayor
riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Los especialistas explican que, durante la transición menopáusica, la
disminución de estrógenos genera cambios metabólicos que dificultan el control
del peso y aumentan la grasa visceral, considerada uno de los principales
factores de riesgo para infartos, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2.

La evidencia cobra relevancia en un contexto donde la obesidad continúa
creciendo a nivel mundial. Actualmente, casi una de cada cinco mujeres vive
con obesidad y, tras la menopausia, el riesgo cardiovascular femenino aumenta
significativamente hasta acercarse a los niveles observados en hombres. Las
enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte
entre mujeres en todo el mundo.

Además del impacto físico, los expertos advierten que esta etapa suele estar
asociada con otros problemas de salud que afectan la calidad de vida, como
migrañas, depresión, alteraciones metabólicas, trastornos del sueño y síntomas
emocionales.

Nuevos hallazgos sobre pérdida de peso y salud cardiovascular
Durante el congreso, se presentaron nuevos análisis sobre el uso de
semaglutida 2.4 mg (Wegovy®) en mujeres con obesidad en diferentes etapas
de la menopausia.

Los resultados mostraron pérdidas de peso significativas y sostenidas tanto en
mujeres premenopáusicas como perimenopáusicas y posmenopáusicas. En el
grupo de mujeres premenopáusicas, la reducción promedio del peso corporal
alcanzó el 22.6%, mientras que más de cuatro de cada diez participantes
lograron perder al menos una cuarta parte de su peso inicial.
Los investigadores también reportaron reducciones relevantes en la
circunferencia abdominal, indicador estrechamente relacionado con el riesgo
cardiometabólico y la acumulación de grasa visceral.
“Los cambios hormonales durante la menopausia pueden impulsar el aumento
de peso y elevar significativamente el riesgo cardiovascular en mujeres con
obesidad. Estos nuevos hallazgos muestran cómo un manejo eficaz del peso
puede ayudar a abordar no solo la obesidad, sino también otras complicaciones
asociadas que impactan la calidad de vida de las mujeres”, señaló Mette
Thomsen, vicepresidenta de Grupo y responsable de Asuntos Médicos
Globales de Novo Nordisk.

Menos migrañas y depresión

Otro de los hallazgos presentados fue el posible impacto positivo del manejo
del peso sobre otros problemas frecuentes durante la menopausia.

Un estudio realizado en Estados Unidos con más de 34 mil mujeres encontró
que quienes recibieron semaglutida presentaron entre 42% y 45% menos
riesgo de migraña y 25% menos riesgo de depresión en comparación con
mujeres que recibieron únicamente terapia hormonal para la menopausia.

Asimismo, los investigadores observaron beneficios asociados a la salud
cardiovascular, incluyendo una reducción clínicamente relevante del riesgo de
infarto, accidente cerebrovascular y muerte por causas cardiovasculares.

Una mirada integral a la salud femenina

Los especialistas coinciden en que la menopausia debe abordarse desde una
perspectiva integral que incluya prevención cardiovascular, control del peso,
salud mental y calidad de vida.

Los nuevos hallazgos refuerzan la necesidad de ampliar la conversación sobre
salud femenina más allá de los síntomas tradicionales de la menopausia y
reconocer el impacto que esta etapa puede tener sobre enfermedades crónicas
que representan algunos de los mayores desafíos de salud pública en la
actualidad.

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