Día Mundial de la Pasta: 5 trucos de chef para prepararla como en un restaurante
¿Por qué la pasta de un restaurante suele tener una textura y una salsa diferentes a las que preparamos en casa? La respuesta no siempre está en los ingredientes, sino también en la técnica. Controlar el tiempo de cocción, utilizar suficiente agua y terminar la preparación junto con la salsa son algunos de los secretos para conseguir un mejor resultado.
En el marco del Día Mundial de la Pasta, que se celebra cada 25 de octubre, Miguel Hernández, chef de Osteria Convivium, comparte cinco recomendaciones prácticas para preparar este plato en casa, evitar errores frecuentes y aprovechar al máximo cada receta.
“Una buena pasta no depende necesariamente de una receta complicada. La clave está en respetar la cocción, elegir una salsa que acompañe su forma y lograr que ambos elementos se integren. Son pequeños detalles que pueden transformar un plato cotidiano”, señala Hernández.
El chef de Osteria Convivium comparte cinco consejos para conseguir una pasta sabrosa y con la textura adecuada. Toma nota:
1. Utiliza suficiente agua y espera a que hierva. Una referencia práctica es emplear alrededor de un litro de agua por cada 100 gramos de pasta seca. Cuando alcance el punto de ebullición, añade la sal y luego la pasta. Remueve durante los primeros minutos para evitar que las piezas se peguen.
2. Respeta el tiempo de cocción, pero prueba antes de escurrir. El tiempo indicado en el envase es una buena referencia, aunque conviene probar la pasta cuando se acerque el final de la cocción. La textura al dente debe ofrecer una ligera resistencia al morderla, sin quedar dura en el centro. Si terminarás de cocinarla en la sartén junto con la salsa, retírala del agua un poco antes.
3. No añadas aceite al agua. Aunque es una práctica extendida, no resulta necesaria para evitar que la pasta se pegue. Además, el aceite no se mezcla de manera uniforme con el agua y puede dejar residuos grasos en la superficie de la pasta, dificultando que la salsa se adhiera correctamente.
4. Reserva un poco del agua de cocción. Antes de escurrir la pasta, guarda una taza del líquido. El almidón que contiene ayuda a integrar la salsa con la pasta y a conseguir una textura más cremosa y homogénea, sin necesidad de añadir grandes cantidades de crema o grasa.
5. Elige el tipo de pasta según la salsa. Los espaguetis y los linguini combinan bien con salsas ligeras, a base de aceite o de consistencia cremosa. Por su parte, los rigatoni y los penne, gracias a su estructura, permiten retener salsas más espesas, mientras que los fusilli, con su forma de espiral, atrapan pequeños trozos de ingredientes y aderezos. Elegir la combinación adecuada permite disfrutar mejor de cada bocado.
En el Día Mundial de la Pasta, la invitación es a disfrutar del placer de cocinar en casa, experimentar con nuevos ingredientes y descubrir que el secreto de un buen plato está en los detalles: desde elegir el tipo de pasta adecuado hasta conseguir el punto de cocción perfecto y una salsa que realce su sabor.

