Cinco preguntas frecuentes sobre nutrición y por qué no existe una única respuesta
Cuando se trata de alimentación, es difícil que una misma recomendación funcione para todas las personas. La edad, la rutina, la actividad física, los objetivos, las preferencias alimentarias y las condiciones de salud son algunos de los factores que deben considerarse para determinar qué y cuánto comer.
“Es común que el paciente llegue a consulta buscando una regla específica, como un alimento que debería eliminar u otro que debería consumir todos los días. Sin embargo, la nutrición debe considerar el contexto y las necesidades de cada persona. Más importante que enfocarse en un alimento o nutriente de manera aislada es evaluar la alimentación en su conjunto”, explica Ana Cristina Gutiérrez, nutricionista deportiva, magíster en Nutrición y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.
A continuación, presentamos cinco preguntas frecuentes sobre nutrición y explicamos por qué no siempre existe una única respuesta.
1. ¿Necesito eliminar los carbohidratos para bajar de peso?
No necesariamente. Aunque reducir el consumo de carbohidratos puede ser una estrategia para disminuir la ingesta calórica, eliminar el pan, el arroz, la pasta u otros alimentos ricos en este nutriente no es un requisito para bajar de peso.
Una revisión de Cochrane que reunió 61 ensayos clínicos aleatorizados, con 6.925 participantes, encontró poca o ninguna diferencia en la pérdida de peso entre las dietas bajas en carbohidratos y aquellas con una proporción más equilibrada de este nutriente, en seguimientos de hasta dos años.
“No necesitamos tratar a los carbohidratos como los villanos. Para quienes buscan bajar de peso, es necesario evaluar la alimentación en su conjunto, las cantidades consumidas, de dónde provienen esos carbohidratos —frutas, verduras, frijoles y cereales integrales, por ejemplo— y si la estrategia es sostenible”, explica la nutricionista.
2. ¿Cuánta proteína necesito consumir al día?
La cantidad de proteína que necesita una persona depende de factores como el peso corporal, la edad, la frecuencia y la intensidad del ejercicio, los objetivos y el estado de salud.
Quienes realizan actividad física regularmente pueden necesitar más proteínas que las personas sedentarias, ya que los aminoácidos que las componen participan en el mantenimiento, la reparación y la formación de los tejidos.
“Las guías de nutrición deportiva destacan que tanto la cantidad como el momento del consumo de nutrientes deben considerarse de acuerdo con el tipo de ejercicio y el objetivo individual. De ahí la importancia de contar con orientación profesional”, señala Ana Cristina.
Sin embargo, aumentar indiscriminadamente el consumo de proteínas no significa desarrollar más masa muscular. Este proceso también depende de un entrenamiento adecuado, un aporte suficiente de energía y otros nutrientes, así como de una recuperación y un descanso apropiados.
“La proteína es una parte importante de este proceso, pero no es la única”,

