Osteoporosis: una fractura tras una caída leve puede ser una señal de alerta
Más de 500 millones de personas en el mundo viven con osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, según la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF). En el marco del Día Mundial de la Osteoporosis, que se conmemora cada 20 de octubre, un especialista advierte que sufrir una fractura tras una caída leve o un golpe menor puede ser una señal de alerta de esta enfermedad.
“Una fractura provocada por una caída leve o un golpe menor es una de las manifestaciones más claras de la osteoporosis. Este tipo de lesiones se conocen médicamente como fracturas por fragilidad. En un hueso sano y con una densidad normal, estos impactos cotidianos no deberían causar una fractura, por lo que su ocurrencia puede evidenciar una disminución de la resistencia ósea”, explica Alfredo Rasmussen, director de la carrera de Medicina Humana de la Universidad Norbert Wiener.
¿Qué factores pueden alertar sobre la osteoporosis?
La osteoporosis puede avanzar durante años sin causar dolor ni otros síntomas evidentes. Además de las fracturas tras caídas leves, existen otros signos que requieren atención médica:
- Pérdida de estatura: una reducción de al menos tres centímetros respecto de la altura que se tenía en la juventud puede ser una señal de alerta.
- Espalda encorvada o dolor de espalda persistente: especialmente cuando no existe una causa clara, ya que podría estar relacionado con fracturas vertebrales.
- Fracturas por fragilidad: pueden afectar la muñeca, la cadera o las vértebras, incluso después de una caída leve o un traumatismo de baja intensidad.
El riesgo de desarrollar osteoporosis es mayor en las mujeres después de la menopausia y en los adultos mayores. También influyen factores como los antecedentes familiares de osteoporosis o fractura de cadera, el uso prolongado de corticoides, el sedentarismo, el tabaquismo y una alimentación insuficiente en calcio y vitamina D.
¿Cómo se detecta y qué ayuda a prevenirla?
La densitometría ósea, también conocida como DEXA, es una de las principales pruebas para medir la densidad mineral de los huesos, especialmente en la cadera y la columna vertebral. Se recomienda para las mujeres a partir de los 65 años y los hombres desde los 70. También puede ser necesaria en personas más jóvenes con factores de riesgo importantes y en adultos que hayan sufrido fracturas por traumatismos leves, según la evaluación médica.
Para cuidar la salud ósea, se recomienda mantener una alimentación que aporte suficiente calcio, presente en alimentos como los lácteos, las verduras de hoja verde, las almendras y algunos productos fortificados. La vitamina D también es importante para la absorción del calcio y puede obtenerse mediante alimentos como el pescado graso y, cuando sea necesario, suplementos indicados por un profesional de la salud.
La actividad física también desempeña un papel importante. Caminar, bailar y realizar ejercicios de fuerza contribuyen a mantener la salud ósea, mientras que los ejercicios de equilibrio ayudan a reducir el riesgo de caídas. Asimismo, se aconseja evitar el tabaco, limitar el consumo de alcohol y adaptar los espacios del hogar para prevenir accidentes, por ejemplo, retirando alfombras sueltas y otros obstáculos.
Si una persona mayor de 50 años sufre una fractura después de una caída leve, debe acudir a una evaluación médica para investigar una posible osteoporosis. La detección oportuna y el tratamiento adecuado permiten reducir el riesgo de nuevas fracturas y preservar la calidad de vida.

