¿Qué hacer si un niño presenta una convulsión por fiebre?
Las convulsiones febriles son episodios que pueden ocurrir cuando un niño, entre los 6 meses y los 5 años de edad, presenta fiebre superior a los 38 °C. Aunque estas convulsiones pueden resultar alarmantes para las familias, suelen durar pocos minutos y no generar consecuencias graves en el cerebro, informó el Ministerio de Salud (Minsa).
Según el Dr. Nicolás Ramos, médico del Servicio de Neuropediatría del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, una convulsión febril simple afecta todo el cuerpo, dura menos de 15 minutos y no vuelve a presentarse dentro de las siguientes 24 horas.
Sin embargo, es importante que los padres observen la hora desde que comienza la crisis. “Si la convulsión llega a 5 minutos o más, debe buscarse atención médica de emergencia porque una crisis prolongada requiere tratamiento oportuno”, señaló el especialista.
¿Qué hacer durante una convulsión?
Ante un episodio convulsivo, lo primero que deben hacer los padres o tutores es mantener la calma y proteger al menor para evitar que se lesione. De acuerdo con el especialista, se debe colocar al niño en un lugar seguro, retirar los objetos cercanos con los que pudiera golpearse y, cuando sea posible, colocarlo suavemente de lado.
“Es fundamental observar la hora para conocer cuánto dura la crisis y permanecer junto al niño hasta que vaya recuperándose. No se deben introducir cucharas, dedos ni ningún otro objeto en la boca, pues el niño no puede tragarse la lengua y estas maniobras pueden ocasionar lesiones”, explicó el Dr. Nicolás Ramos.
Asimismo, exhortó a no intentar detener los movimientos sujetando al menor ni darle agua o alimentos mientras está convulsionando o hasta que se encuentre completamente despierto y recuperado.
¿Cuándo buscar ayuda médica?
Si bien una convulsión febril puede ser atendida inicialmente por el padre de familia o tutor, es importante identificar algunas señales que evidencien la necesidad de recibir atención médica de emergencia.
Por ejemplo, se debe buscar ayuda cuando el episodio convulsivo dura 5 minutos o más, se presenta otra crisis sin que el niño haya recuperado adecuadamente la conciencia, existe dificultad para respirar, se produce una lesión importante durante el episodio o el menor no se recupera progresivamente después de la crisis.
“Si se trata de la primera convulsión que presenta el niño o la niña, debe recibir una evaluación médica para determinar la causa de la fiebre y confirmar que efectivamente se trate de una convulsión febril. Es importante señalar que una convulsión febril no significa que el menor tenga epilepsia”, concluyó.

