Psoriasis: 5 claves para recuperar la confianza y mejorar tu calidad de vida
La psoriasis no es solo una cuestión de placas o picazón. Para quienes la padecen en grado moderado o grave, esta enfermedad puede condicionar su forma de vestir, limitar sus actividades sociales, generar incomodidad en el entorno laboral y afectar profundamente su autoestima. Cada 29 de octubre, el Día Mundial de la Psoriasis recuerda que miles de personas en el Perú enfrentan esta realidad y necesitan herramientas concretas para mejorar su calidad de vida.
Sun Pharma, una de las compañías de medicamentos genéricos especializados más grandes del mundo, incorpora al mercado peruano una terapia biológica basada en un inhibidor de la interleucina 23 (IL-23). Esta alternativa está indicada para adultos con psoriasis en placas de moderada a grave que son candidatos a tratamientos sistémicos. Su objetivo es ofrecer un control sostenido de la enfermedad mediante un esquema de administración cada tres meses, después de las dos dosis iniciales.
En este contexto, Claudia Aco, gerente de Marketing de Sun Pharma, comparte cinco recomendaciones prácticas para afrontar el impacto de la psoriasis en la vida cotidiana.
1. Reconoce el impacto emocional y busca apoyo
La psoriasis puede generar ansiedad, vergüenza o aislamiento, especialmente cuando las lesiones son visibles. Recibir acompañamiento psicológico o participar en grupos de pacientes puede ayudar a gestionar estas emociones y recuperar la confianza. Es importante no minimizar lo que sientes: el apoyo emocional es tan relevante como el cuidado de la piel. Compartir tu experiencia con personas de confianza también puede contribuir a reducir la carga emocional.
2. Adapta tu vestimenta y rutina sin renunciar a tu estilo
Muchas personas evitan ciertas prendas por temor a que las lesiones queden expuestas. Elegir telas suaves y cómodas, así como ropa que reduzca la fricción en las zonas afectadas, puede ayudar a mejorar el bienestar diario. Pequeños ajustes en el guardarropa permiten sentirse más cómodo sin dejar que la enfermedad determine cómo te presentas ante los demás. Además, consultar con un dermatólogo sobre productos adecuados para el cuidado de la piel puede ayudar a aliviar las molestias.
3. Mantén una rutina constante de cuidado de la piel
La hidratación diaria con cremas adecuadas y el uso de los tratamientos prescritos por un especialista ayudan a controlar los síntomas. Establecer un horario para el cuidado de la piel facilita la constancia. También se recomienda evitar las duchas demasiado calientes y los jabones agresivos, ya que pueden resecarla. Una rutina sencilla, adaptada a las necesidades de cada persona, puede contribuir a disminuir la picazón y mejorar la comodidad de la piel.
4. Consulta con tu médico sobre tratamientos de larga duración
La frecuencia de algunos tratamientos puede interferir con el trabajo, los estudios o la vida familiar. Por ello, es importante conversar con un dermatólogo sobre las alternativas disponibles, incluidas las terapias biológicas, como los inhibidores de IL-23. Algunos de estos tratamientos, después de las dosis iniciales, se administran cada tres meses. La frecuencia depende del medicamento y de la indicación médica. Conocer las opciones disponibles permite evaluar un esquema de tratamiento que se adapte a las necesidades de cada paciente.
5. No dejes que la psoriasis limite tus actividades sociales y laborales
El temor a que las lesiones sean visibles puede llevar al aislamiento. Buscar entornos y actividades en los que te sientas cómodo, así como comunicar tus necesidades a personas de confianza, puede ayudarte a mantener tus vínculos sociales. En el ámbito laboral, también es posible conversar con el área de Recursos Humanos si necesitas algún ajuste razonable. Participar en iniciativas de sensibilización relacionadas con el Día Mundial de la Psoriasis contribuye a generar conciencia y combatir los prejuicios. Mantener una vida social activa y recibir apoyo son aspectos importantes del bienestar integral.

