¿Tus pestañas y maquillaje pueden afectar tus ojos?
Lucir una mirada más definida a través de procedimientos como el lifting de pestañas, las extensiones o el maquillaje diario se ha convertido en una práctica habitual. Sin embargo, cuando estos productos o procedimientos se utilizan de manera inadecuada, pueden generar molestias e irritación ocular, como picazón, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño.
Las extensiones de pestañas, por ejemplo, han sido asociadas con problemas como blefaritis y queratoconjuntivitis. Un estudio publicado en la revista médica Cornea identificó distintos trastornos oculares relacionados con estos procedimientos, entre ellos inflamación de los párpados y de la superficie ocular.
Asimismo, algunos productos cosméticos aplicados cerca de los ojos pueden favorecer la irritación y afectar la superficie ocular. Las glándulas de Meibomio, ubicadas en los párpados, producen los lípidos que forman la capa externa de la película lagrimal y ayudan a evitar la evaporación de las lágrimas. Cuando esta capa se altera, pueden aparecer síntomas asociados al ojo seco.
“Los químicos presentes en algunos adhesivos para pestañas y los pigmentos del maquillaje pueden irritar la superficie ocular y alterar la estabilidad de la lágrima. Cuando el ojo ya está sensible, es importante evitar añadir más agentes irritantes y recurrir, de ser necesario, a lubricantes adecuados”, explica la Dra. Gabriela Quezada, médica oftalmóloga y asesora de Laboratorios Lansier.
¿Cómo cuidar la salud visual sin dejar de lado la rutina de belleza?
Para proteger los ojos y reducir el riesgo de irritación, la especialista recomienda tomar algunas precauciones:
Elegir lubricantes oculares adecuados: en personas que necesitan utilizar lágrimas artificiales con frecuencia, las formulaciones sin conservantes pueden ser una alternativa para disminuir la exposición a estos componentes.
Evitar aplicar maquillaje directamente en el borde interno del ojo: los productos cosméticos pueden entrar en contacto con la película lagrimal y contribuir a la irritación de la superficie ocular.
Verificar los productos utilizados en extensiones y procedimientos estéticos: es importante recurrir a profesionales capacitados y comprobar que los productos utilizados sean adecuados para este tipo de procedimientos. Algunos adhesivos pueden contener sustancias irritantes y provocar reacciones oculares.
Desmaquillar y mantener una adecuada higiene de los párpados: retirar correctamente los restos de maquillaje antes de dormir y mantener limpia la zona puede contribuir a reducir problemas relacionados con la inflamación de los párpados. La higiene palpebral forma parte de las medidas recomendadas para el manejo de afecciones como la blefaritis.
Suspender los procedimientos ante las primeras molestias: si aparecen picazón, ardor, enrojecimiento, secreción o sensación de cuerpo extraño, lo recomendable es dejar de utilizar el producto o procedimiento y consultar con un especialista, especialmente si los síntomas persisten o empeoran.
“Cuidar la salud de nuestros ojos no significa renunciar a vernos bien, sino aprender a protegerlos de manera consciente. Una rutina adecuada de higiene y el uso responsable de productos alrededor de los ojos pueden ayudarnos a mantener una mirada saludable y confortable”, concluye la especialista de Laboratorios Lansier.

